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TECNOLOGÍA

EE UU llega a un acuerdo con el fabricante de móviles chino ZTE

El Departamento de Comercio de Estados Unidos anunció este jueves un acuerdo con el grupo chino ZTE. El pacto permitirá al fabricante de móviles y equipamiento de telecomunicaciones retomar sus actividades al tiempo se espera contribuya a allanar las negociaciones comerciales con China. La compañía tendrá que pagar una sanción de 1.000 millones de dólares (unos 850 millones de euros) y acepta que un equipo de supervisores vigile desde dentro que se cumplen los compromisos acordados.

Wilbur Ross, secretario de Comercio, explicó los términos en una entrevista con la cadena CNBC. ZTE ya fue multada hace un año por vender tecnología a Irán y Corea del Norte, violando los términos del embargo. En su día fue la mayor sanción a una empresa no financiera. Los productos se exportaban de forma directa o indirecta desde EE UU. Pero el grupo chino trató de esquivar la reprimenda y la Administración de Donald Trump procedió a prohibirle operar en el país.

El castigo obligó a ZTE a cesar sus operaciones, al quedar excluida de su mayor mercado. El grupo se convertía así en víctima del choque comercial entre las dos potencias, pese a que los motivos de la sanción estaban relacionados con la seguridad nacional. El presidente Trump aseguró pocos días después que había dado la orden a Ross para que tratara de lograr una solución que permitiera evitar la destrucción de miles de empleos en la compañía.

Tras un mes de negociaciones, y en la víspera de que Ross procede a anunciar un acuerdo que espera sirva de ejemplo para otras compañías que no respetan las reglas. ZTE tendrá un plazo de 30 días para cambiar a su cúpula directiva y creará un departamento de cumplimiento que estará integrado por personas elegidas por EE UU. “Son términos bastante estrictos”, asegura el secretario de Comercio, “no tienen precedentes”.

Los componentes de ZTE están prácticamente presentes en todos los teléfonos del mundo. El acuerdo incluye 400 millones dólares que se pondrán a parte para cubrir futuras violaciones del acuerdo. Eso eleva el montante total pactado a 1.400 millones de dólares (1.185 millones de euros), muy cerca de los 1.700 millones dólares que se especularon durante los últimos días. Ross asegura que así retienen el poder para negarles de nuevo el acceso a la tecnología de EE UU.

El secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, aclaró por su parte que la intención inicial del veto no era forzar el cierre de la empresa sino provocar un cambio en su conducta. Pero el temor de fondo era que el derrumbe de ZTE, que tiene relaciones de negocio de multinacionales como Qualcomm o Google, provocara un enfrentamiento aún mayor en la delicada relación comercial entre EE UU y China. El pacto se cierra a punto de arrancar el G7.

ZTE cotiza en los mercados de Hong Kong y Shenzhen. Su capitalización bursátil ronda los 20.000 millones de dólares. Cuenta con cerca de 75.000 empleados y sus ventas anuales se aproximan a los 16.800 millones de dólares. Si el acuerdo anunciado este jueves por Ross se suma a la sanción que se impuso el año pasado, la penalización financiera total contra la compañía asciende así a 2.290 millones de dólares. “Vigilaremos muy de cerca su conducta”, concluye Ross.

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TECNOLOGÍA

El IPhone 12 con diseño atractivo y apuestas de futuro

El nuevo iPhone 12 cumple los requisitos para ser el teléfono base de Apple de cara al futuro, un dispositivo de diseño atractivo con la vista claramente puesta en los próximos cuatro o cinco años, con apuestas como la compatibilidad 5G y el MagSafe.

El modelo estándar (de tamaño medio entre el Pro y el mini) cuesta 799 dólares para la versión de 64 GB (909 euros en el mercado europeo) y no viene con cargador ni con auriculares, uno de los aspectos más arriesgados.

Que Apple tenía que sacar un teléfono compatible con la nueva red de altísima velocidad estaba claro desde hace tiempo y, pese a ello, cuando ha llegado el momento, las circunstancias aún no parecen ser las más propicias, con el 5G con todavía mucha menos presencia geográfica de la que era de esperar.

EL 5G COMO INVERSIÓN DE FUTURO

Eso convierte esta capacidad del nuevo iPhone más en una inversión de futuro para el consumidor que en una ventaja inmediata, puesto que a medida que el 5G vaya ganando más y más terreno y llegando a más lugares, este no tendrá necesidad de actualizar su teléfono para poder acceder a la red.null

En los lugares en que esta red ya está disponible, el iPhone 12 la detecta automáticamente y cambia a ella sólo si es necesario (para descargar, reproducir vídeo, etc.), optimizando así la vida de la batería, puesto que la conexión a 5G consume más recursos.

Al margen de la conectividad, lo que más llama la atención del nuevo teléfono estándar de Apple es su diseño- con sus 6,1 pulgadas, es más pequeño que el iPhone 11, y sus costados de aluminio completamente planos recuerdan a modelos anteriores que dejaron buenos recuerdos en el público como el 4 o el 5.null

En general, se trata de un modelo atractivo y compacto, con marcos muy finos, cómodo de sostener con la mano y poco resbaladizo, aunque si eso ocurre, la pantalla de cerámica transparente debería ofrecer una resistencia hasta cuatro veces mayor a la de las versiones anteriores.

PANTALLA OLED Y NEGROS INTENSOS

Por primera vez en el iPhone estándar, la pantalla es OLED, lo que proporciona un color de muy alta calidad, especialmente en relación a la intensidad del negro, a la altura del modelo Pro más sofisticado.

La otra apuesta de futuro además del 5G es la inclusión por primera vez en un iPhone del sistema magnético MagSafe (heredado de los MacBook), que, unido al hecho de que el teléfono se vende sin cargador, apunta a este método como la idea que Apple lleva en la cabeza para cargar sus teléfonos en los próximos años.

Eso sí, el cargador inalámbrico para MagSafe se tiene que comprar por separado (39 dólares; 45 euros en Europa), por lo que al echar cuentas conviene añadir esta cifra si no se dispone ya de cargadores de modelos antiguos.

El cargador inalámbrico -más lento que un cargador convencional- se adhiere con fuerza al teléfono y se puede sujetar por el cable sin que este caiga, lo que resulta una garantía para evitar accidentes.

La autonomía de la batería es precisamente uno de los aspectos más flojos del nuevo iPhone, puesto que pese a que el procesador A14 Bionic debería ayudar a mejorar la eficiencia energética -además de aumentar la velocidad-, el teléfono apenas aguanta un día entero sin necesidad de recargarse.

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